Una cara dice más que mil palabras

Soy fisonomista, estoy convencido que la gente tiene caras que delatan muchas cosas. Está claro que el fisonomismo que practico no es una ciencia exacta pero tiene un margen científicamente aceptable; un golpe de vista y, a lo sumo dos frases y ya es suficiente para sacar alguna conclusión del tío en cuestión. Fallo muy poco y detalles más o menos la vengo pegando. A golpe de vista, las caras más fáciles de descifrar son las de chantas (esas son irrefutables). Después los pelotudos, los pesados y nerds en sus diferentes versiones. Como dije antes, hay un injusto margen de error que suele ampliarse cuando aparecen personas, sensatas, mesuradas o racionales, pero no es suficiente para cambiar el método, sea una forma de autodefensa, sea por un combo de prejuicios que cargo, una cara dice más que mil palabras y allí viene galopando la pregunta del millón: ¿Cara de qué tengo?. Por razones obvias, no me sirve verme al espejo, desgraciadamente ya me conozco demasiado, mucho tiempo he pasado a mi lado y ya tengo un verdadero prejuicio sobre mí. El fisonomismo funciona sólo a primera vista, después ya entran a tallar otras cuestiones o sea, ya nunca sabré cómo soy a primera vista. Quizás pueda valerme del testimonio de otras personas que me conozcan en el futuro, pero desconfío de la severidad de su método, la gente prejuzga mucho, es muy injusta…

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5 comentarios to “Una cara dice más que mil palabras”

  1. mailto Says:

    Hay gente que tiene cara de muchas cosas, yo por ejemplo a la mañana temprano tenga una cara bien agreta, al mediodia una cara de hambre que voltea y a la noche todas estas caras juntas.

  2. Romi Says:

    Hay gente que tiene cara de nada… y es una cara que dice muchas cosas paradojicamente. Son lindas las caras con muchos razgos, bien marcados. no se si es sintoma de personalidad pero le da otra presencia

  3. mondoditesta Says:

    Alguna vez pensé en hacer un estudio científico, a saber: reunía a varias personas que no me conocieran de vista en una habitación y allí adentro las esperaba una maqueta mia tamaño natural. Entonces un avezado comite científico estudiaba qué sensaciones le causaba. De pleno lo descarté por todas las razones que se nos pudieran ocurrir, entre ellas lo honeroso del estudio y la insignificante relevancia del resultado.

  4. Alpina Says:

    Las caras que no nos permiten suponer caracteristicas tales, como pereza, picardia, astucia, melancolia, nerviosismo extremo, tendencia al secuestro seguido de homicidio, etc. son las caras que indican que su portador tiene una personalidad menos primitiva. Y eso es un hecho, mil veces comprobado. Comunmente, esa es la gente mas interesante, desopilante y rumbosa. Si me acerco a pedirle fuego a alguien, siempre trato de que su cara no diga nada. Y lo recomiendo.

  5. mondoditesta Says:

    Hace ya algunos años una mina me dijo que me parecía a Leonardo Sbaraglia. La alegría me duró las quince cuadras que demoré en llegar al espejo. Curiosamente la mina me pidió fuego; me vió cara de Sbaraglia y de fumador y lo triste es que ninguna de las dos cosas.

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