Enio el náufrago
Todos viajan
Para ir familiarizándonos con este universo en desarrollo, podemos hacer un bestiario tentativo con los primeros seres nacidos en Tripión. Tenemos básicos y verdes zerotopos, agudos y fibrosos neurotopos, elegantes y edonistas politopos y a Perales que es un buen tipo. No constituyen una gran fauna pero ya es algo.
Tripión, como vemos, es un universo en creación y por tanto todo está en movimiento: sus criaturas viven urgidas por hacerse una identidad, sus dioses tremebundos fraguan nuevas geografías y nuevas bestias para colorear este universo básico, gris y chato, los astros, carentes de sentidos, buscan una lógica que los ordene pero en tanto giran alocados. Todo es desorden y caos en Tripión…
Y bien, mientras esta vorágine magnífica se retuerce como una larva a millones de años luz, nosotros aquí, muy panchos, rascándonos el pupo a dos manos como si nada pasara. Al fin y al cabo vivir en un universo viejo y baqueteado, con dioses burocráticos, criaturas acostumbradas y planetas mansitos que giran regulares y obedientes, no está tan mal, entre otros beneficios de la evolución podemos prever que por la noche en la tele vendrá Casados con Hijos y después Montecristo, además es casi seguro que por la mañana saldrá el sol, cosa que en Tripión todavía no pasa.


