A los ojos del lector poco perspicaz, parecería que el Oso Gutiérrez está en baja. Dirá este lector, regodeándose en su malicia malsana, que antes se curtía a Pampita, Niccole, Shakira entre tantas, y ahora aparece medio encañonándose a la decadente Iliana Calabró.
Pues bien, los que conocemos a Gutiérrez sabemos que el Oso come carne de exportación, pero, como nosotros, sujetos pedestres y vulgares, también está expuesto a rachas negativas. No siempre se liga igual y el Oso lo sabe, y por eso, hasta que vuelvan los buenos viejos tiempos de belleza y glamour, acepta gustoso a damas con las que no se mostrará en público. Pero sí en privado.
