Ya sabías que es una leyenda de la Coca Cola, y sin embargo te mandaste para allá, con plena conciencia de que en el Polo pega un fresquete que te la debo, que hay osos sanguinarios, lobos carniceros y esquimales hambrientos…. Sinceramente, no te entendemos, Rogelio, qué gusto el tuyo. ¿Cuándo vas a sentar cabeza?. ¿Y cuándo volverás a casa?.
