Silvio Soldán:…sin repetir y sin soplar partes del cuerpo humano que terminen con “Onga”
Adolescente de los 80: mmmm… Poronga, pindonga…
(campanazo): ¡Clan, clan, clan!
Profesor Candial: Incorrecto, poronga y pindonga remiten a la misma parte del cuerpo humano.
Adolescente de los 80: ¡Un saludo para todos los que me conocen!
Ahhhh, aquella juventú…
Archivo de 30/09/06
Escena que me hubiera gustado ver en el “Repechaje” de Feliz Domingo
Septiembre 30, 2006Una cara dice más que mil palabras
Septiembre 30, 2006Soy fisonomista, estoy convencido que la gente tiene caras que delatan muchas cosas. Está claro que el fisonomismo que practico no es una ciencia exacta pero tiene un margen científicamente aceptable; un golpe de vista y, a lo sumo dos frases y ya es suficiente para sacar alguna conclusión del tío en cuestión. Fallo muy poco y detalles más o menos la vengo pegando. A golpe de vista, las caras más fáciles de descifrar son las de chantas (esas son irrefutables). Después los pelotudos, los pesados y nerds en sus diferentes versiones. Como dije antes, hay un injusto margen de error que suele ampliarse cuando aparecen personas, sensatas, mesuradas o racionales, pero no es suficiente para cambiar el método, sea una forma de autodefensa, sea por un combo de prejuicios que cargo, una cara dice más que mil palabras y allí viene galopando la pregunta del millón: ¿Cara de qué tengo?. Por razones obvias, no me sirve verme al espejo, desgraciadamente ya me conozco demasiado, mucho tiempo he pasado a mi lado y ya tengo un verdadero prejuicio sobre mí. El fisonomismo funciona sólo a primera vista, después ya entran a tallar otras cuestiones o sea, ya nunca sabré cómo soy a primera vista. Quizás pueda valerme del testimonio de otras personas que me conozcan en el futuro, pero desconfío de la severidad de su método, la gente prejuzga mucho, es muy injusta…